Madera, imaginería e ingenio chilote han dado origen a una clara identidad arquitectónica que tiene su mayor expresión en las distintas iglesias locales, palafitos y casas tradicionales distribuidas por todo el archipiélago.

 

La arquitectura chilota es tan rica y variada que ha dado lugar a la creación de una corriente arquitectonica denominada ESCUELA  CHILOTA DE ARQUITECTURA, donde a partir de los elementos naturales existentes en el lugar principalmente madera  carpinteros locales han podido construir magnificos templos proyectados por los sacerdotes jesuitas que llegaron al archipielago en el siglo  XVII , es admirable la capacidad de estos constructores locales para  trasladar formas, estructuras y ornamentación desde modelos europeos (construidos originalmente con otros materiales) para poder traducirlos en una versión en madera.

 

El aislamiento producto de su condición de isla, le ha permitido sobrevivir, gracias a estas y otras cualidades que se suman con la riqueza de la naturaleza. Una geografía desbordante en madera marcó una forma de hacer las cosas, hasta el día de hoy, y la cual ha contribuido al desarrollo cultural de un pueblo, como también la forma en que se ha ido desarrollando una cultura vernácula. Esta condición, se puede ver reflejada en cómo el chilote toma la naturaleza, la transmuta y con respeto la traduce en una casa, tejuela, bicicleta, violín, cuchara, plato, manto, telar, etc.; porque es lo que le enseñaron, le transmitieron de generación en generación y porque finalmente es lo que sabe hacer. De esta manera, el chilote comienza a desarrollar una cultura entorno a este material, una cultura de la madera. La madera, como materia prima, ha permitido la supervivencia en cuanto a cobijo y trabajo se refiere para el chilote; la madera ha sido y es parte de la historia de Chiloé. Como un organismo vivo, refleja en todo lo que toca el espíritu y la forma de ser que tienen los chilotes.


La arquitectura, sus artilugios, la religión, la política, la economía y hasta la calefacción al interior de los hogares han sido posibles gracias a la madera y a la inteligencia e ingenio del isleño para darle forma y color a lo que hace, a lo que construye y a lo que le permite lograr dentro del gris paisaje que lo amenaza cerca de 9 meses al año; diferenciarse del vecino, distinguirse del bosque y muchas veces servir de guía para las embarcaciones que navegan entre medio del fiordo y la niebla. Es bajo este escenario, en una constante necesidad de subsistir, en donde el hombre descubre sus capacidades y las potencia.

 

Extracto de texto de la conferencia fue dictada por Paola De La Sotta Lazzerini y Giann Carlo Duran Diaz (Universidad de Chile - Chile) el jueves 31 de julio en el Tercer Encuentro Latinoamericano de Diseño 2008. Facultad de Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.